miércoles, 15 de julio de 2015

Reducción y eliminación de riesgos

Normalmente los riesgos a los cuales está sometida una instalación no se pueden eliminar de manera definitiva y en menos ocasiones cuando se trata de riesgos naturales. En todo caso, una vez hechas las inspecciones necesarias para considerarlos desde el punto de vista de riesgos naturales y riesgos artificiales.
Además del grado de criticidad, la persona encargada de la protección física debe establecer lo relacionado a la severidad de los riesgos. Mediante muestras estadísticas o resultados cuantitativos se podrá determinar la probabilidad de ocurrencia de las fallas, pudiéndose calibrar los riesgos de mayor severidad y los de menor severidad. Los informes estadísticos también pueden indicar la frecuencia de la materialización de estos riesgos así como los daños y pérdidas ocurridas en la instalación.
Difícilmente podremos obtener excelentes resultados en una evaluación de riesgos si previamente no hemos elaborado unas guías de verificación apropiadas que permitan detectar todas las fallas y condiciones inseguras. Al no detectarse todas las fallas habrá la posibilidad que puedan surgir ciertos problemas debido a la no determinación de todas las vulnerabilidades.
Durante la realización de las inspecciones debemos hacer pruebas prácticas de todos los sistemas de protección para constatar su grado de operatividad y eficiencia. (Alarmas, dispositivos de detección de intrusos, barreras perimétricas, sistemas de identificación, registro y control, alumbrado protector y demás medidas de protección). Estas pruebas irán aclarando en forma real y efectiva el panorama de las vulnerabilidades y a la vez determinarán con gran acierto los riesgos que se están evaluando. Estas pruebas prácticas también las podemos conocer como pruebas de vulnerabilidad.

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